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sábado, 4 de junio de 2016

La delgada línea entre el coche viejo y el coche clásico.

Da para mucho el tema de los coches viejos, antiguos, clásicos, históricos... porque aunque muchos los confunden, son cosas absolutamente distintas.

De hecho, a efectos legales sólo existe el término "histórico" y tampoco es que sea automático, hay que seguir un procedimiento lento, farragoso y caro para obtener una matrícula histórica para tu coche, además de una serie de requisitos. A saber, el vehículo tiene que tener una determinada edad que si bien hace algún tiempo era de 25 años, la legislación cambia y la última noticia que tengo es que se establecía en 30 con un incremento progresivo hasta llegar a los 35. El coche tiene que mantener sus características originales, se ha de obtener un informe de un laboratorio que certifique este y otros extremos, que no es precisamente barato, y a partir de ahí obtenemos unas placas de matrícula que comienzan por H y que son opcionales, es decir, que aunque el vehículo obtenga unas placas históricas, puede circular con las suyas originales con distintivo provincial. La ITV pasa a tener una frecuencia más "relajada" así como teóricamente también es más laxa con los vehículos y lo que no mucha gente sabe: Que el vehículo pasa a ser patrimonio histórico del estado y que te comprometes a mantenerlo perfectamente además de ponerlo a disposición de las administraciones que lo requieran.

Eso para un vehículo catalogado como histórico, que puede tener 30 o 70 años. Ojo porque puedes tener un Seat 127 y ser histórico o no serlo, dependiendo de si te has gastado la pasta y aceptas X condiciones. Todo lo demás NO ESTÁ REGULADO POR NINGUNA LEY.

Es decir, que esos anuncias que abundan de "se vende clásico" son porque lo dice el vendedor. Estaremos de acuerdo en que todos más o menos coincidimos en llamar clásico a coches que hace mucho abandonaron nuestras carreteras e incluso tenemos la condescendencia de llamar "clásico popular" a aquellos que sin ser excesivamente escasos, tener un interés histórico concreto o haber protagonizado algún episodio de nuestra historia pero que nos acompañaron en nuestra infancia y les tenemos cierto cariño. Creo que no me equivoco si entre los clásicos que apreciamos, además de uno que lo es de verdad, todos tenemos en nuestra lista los coches en los que nos pasearon en la infancia. En mi caso: Seat 850, Dyane 6, Seat 133 y el que con más grato recuerdo guardo en mi memoria, el Seat 1200 Sport.

Existe mucha confusión por culpa (o gracias a, para una cosa buena que hacen) de las compañías de seguros. Tu coche cumple 20 años y lo puedes asegurar con una póliza especial que tiene un precio muy reducido de acuerdo a una serie de condiciones a cumplir (tener otro vehículo de uso diario, límite de circulación de 5000 kms. al año, conductores declarados en póliza exclusivamente, etc.). Esto provoca que "automáticamente" la culturilla popular eleve a la categoría de automóvil clásico un Citroën Saxo de 1995. Pues "como se dice en mi pueblo", un Saxo del 95 con más golpes que la escupidera de un loco no es un clásico, es un coche viejo.

¿Alguien piensa en serio que este coche es un "clásico" como para inflar su precio? Es un utilitario plenamente utilizable (quizás de los mejores) que tiene unas batallas a cuestas y que se ha de considerar un coche viejo y poco más.

 (La foto es de milanuncios y se ha tenido cuidado de que no aparezcan matrículas. Además es un anuncio correcto en el que se anuncia el coche a un precio mejor que razonable).
Los que me conocen, saben que cuando hablo de mi BMW E30 de 1985 me refiero a él como "un BMW antiguo".  Ya hablamos de los E30 en otra ocasión, el más claro exponente de la "burbuja" de los clásicos. Yo más bien considero que el fabricante alemán hizo un trabajo redondo en su día, sacando a la luz un modelo con una estética agraciada, con un componente de deportividad muy acusado por su reparto de pesos y sus motorizaciones. Un coche adelantado a su tiempo que proporcionaba un placer de conducción impensable en la época y que aún hoy sigue vigente. Recuerdo que en una ocasión mi mujer me decía que comparado con nuestro Renault Clio recién comprado tampoco es que fuera tan superior y claro, la respuesta era obvia: "Compara el Clio con un BMW nuevo y verás. Pero si lo prefieres, no mires el Clio, mira tu Ibiza del 86 y me cuentas". Y claro, la comparación de todo con el Seat no se sostenía, obviamente.

Por ello hemos de tener claro que un Saxo puede ser un coche antiguo, un AX flirtea ya con la línea de "clásico popular" aunque es más bien "viejo", un Visa sería claramente un "clásico popular" como lo podría ser un GS y ya para ser histórico... Pues cualquiera de ellos que tenga hechos los trámites legales, porque incluso un Citroën 11 no es histórico como tal si no está reconocido. Otra cosa es que todos estemos de acuerdo en lo que supone este modelo. Y lo mismo se podría decir de otras marcas como la propia Seat, donde un Ibiza es antiguo-viejo, un 127 es clásico popular, como lo pueden ser Panda, 133, 600, etc.y como clásico propiamente dicho, un Seat 1400, por ejemplo. Pero claro, cualquier Seat de 1985 hasta hoy puede ser considerado histórico si aflojamos la pasta.

Obviamente esto que expreso es una opinión personal que en ningún momento pretende sentar cátedra.

Aclaro este punto porque en la anterior entradilla referente a la "burbuja de los clásicos" tras publicarla en un grupo afín a los automóviles clásicos en las redes sociales podremos ver cómo las opiniones de todo tipo se sucedían, e incluso bueno, lo de siempre, no falta el atrevido que te dice que "no tienes ni puta idea y que eso que escribes es fruto del rencor de no poder permitírtelo" o "otro listillo que quiere comprar barato...". En fin, sin palabras.

Por tanto llegamos al quid de la cuestión.

Un coche antiguo, clásico, histórico, viejo, o simplemente nuevo, valen lo que quieran que valga comprador y vendedor cuando se pongan de acuerdo. Está muy extendida esa opinión de que "el vendedor pone el precio". Claro que sí, y de la misma manera, si quiere vender, tendrá que enfrentarse a la realidad de corregirlo a la baja si no encuentra comprador. Porque, amigo mío, por mucho que te empeñes, si no vendes es porque no está en precio.

Luego existen coches que por su concepción, difusión o circunstancias, nacen como clásicos: Un ejemplo clarísimo sería un Renault Spider. Este pequeño roadster equipado con la mecánica del Clio Willliams apuntó maneras el mismo día de su aparición en el mercado. Un concepto exclusivo y una tirada bajísima hacen que la balanza de la oferta y la demanda se decanten hacia el vendedor. ¿Cuántos de los que leen esto se han cruzado uno por la calle?


Luego viene la parte en la que un coche ha sido de alguien famoso y ya simplemente por eso sube el precio... Mira, si hablamos de una unidad de un modelo peculiar, personalizada a gusto de un propietario millonario-caprichoso, tiene un pase. Pero que me diga alguien por qué un Seat 124 que perteneciera en los 70 a Julio Iglesias (es un decir) y que haya tenido cuatro propietarios más hay que pagarlo al triple que una unidad en buen estado. Porque ojo, que encima no tenga la tapicería original deteriorada y te vendan la moto de "La Preysler apoyó la parte donde la espalda pierde su nombre en esta tela", porque ya eso roza el límite del surrealismo.

Si me vienes con el B4245Z con el que Zanini-Petisco se pusieron las botas en el Montecarlo del 77, pues oye, hablamos de una unidad con una historia de aúpa por detrás. Para todo lo demás...


En fin, en resumidas cuentas, un coche clásico, yo al menos lo interpreto como una unidad escasa, con cierta antigüedad, con un estado de conservación "decente", que si no lo es de por sí, esté restaurado. Esto es diametralmente opuesto a la corriente del "voy a ver si el abuelo todavía tiene en el pueblo la chatarra esa que conducía".  Es más, ni el primer ni el último caso de alguien que va a vender su coche y alguien le dice "¿pero qué haces loco? ¿No sabes que están pagando una millonada por coches como el tuyo?".

Aunque se salga un poco del caso, os cuento. Aún conservo mi Scalextric de 1977 y como algunos sabéis, hace unos años que participo en compeiticos aficionadas, ahora lo tengo un poco parado. Pues uno de mis rivales y amigos es acérrimo fan de Scalextric. Corrió con un Ford Fiesta Mk I que acabó siniestrado y un día hablando me comentó que estaba loco por conseguir un Fiesta de esa gama de Scalextric para decorarlo como el coche que tantas alegrías le dio. Entonces le digo: "Raffa, yo tengo uno". Su respuesta inmediata fue que me lo compraba, que le diera precio. Mi reacción fue regalárselo y el chaval me dijo: "Oye, al menos te lo cambio por uno nuevo" como así hizo. Luego supe que esos Fiestas de Scalextric se estaban vendiendo entre 200 y 300 euros. ¿Os imagináis diciéndole a mi amigo "ya no te lo regalo que ahora vale 200 euros?" ¿Verdad que no? El coche se lo di por el valor que yo consideré que tenía en ese momento y no guiado por modas.

En resumen. Si queremos que nuestra afición se mantenga, tenemos que ser justos y equitativos, darle a las cosas el valor que tienen y marcar precios razonables. Me toca las narices el argumento reiterado del "no sabéis la pasta que cuesta restaurar un coche". ¿Sabes tú lo que cuesta mantenerlo impecable haciéndole un mantenimiento y cuidado continuado para que esté siempre en pleno estado de forma? Ah, no, que eso no interesa.

Hasta la próxima.

1 comentario:

  1. Muy buena explicación, estoy de acuerdo con todo lo que dices...

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