Follow by Email

miércoles, 25 de mayo de 2016

¿Hacerlo bien o hacer lo correcto?

Son muchos años ya desde que se me cruzaron los cables y me asaltó la idea de correr. Pero no correr por la calle, que eso ya lo hacía (aunque sea políticamente incorrecto), sino de competir.

Son muchos los que sueñan con competir, "correr rallyes o Fórmula 1", bajo el desconocimiento de que hay tal cantidad de especialidades y de categorías... ¿Quieres ser campeón de Andalucía de velocidad? Cómprate un Fiat Cinquecento o un Seat Marbella de la Copa e inscríbete en el campeonato. Prácticamente te vale con acabar las carreras, aunque los Porsche y los Ferrari te doblen cuatro veces en diez vueltas, porque tendrás tu título de campeó de Andalucía de la clase "x", división "y", simplemente porque hay tantas divisiones y ningún coche de esa cilindrada, que ganarás sí o sí. A malas, que haya otro como el tuyo y al menos te divertirás.

Siendo rigurosos, en nuestra comunidad autónoma, como en muchas otras, se puede correr por orden de economía (más o menos), slalom, autocross, cronometradas, regularidad, montaña, circuito, rallyes, etc. Y entramos en el meollo de la cuestión. Ahora toca decidir si lo haces con un turismo, un carcross (no en todas) o un monoplaza (aún menos).

Tradicionalmente recurrimos al turismo, por desconocimiento obvio. Correr con un turismo requiere si queremos hacer las cosas bien, de un remolque, un lugar para guardar ambos, coche y remolque, un mantenimiento, unas ITV del remolque, etc. Ahora resulta que para estar en la "pomada", necesitas "Xcientos" CV, y cada cual que le ponga a la X el número que considere oportuno, que dependiendo de la especialidad, tiene que ser como mínimo impar y no vale el 1. Eso significa empezar a contar a partir de varias decenas de miles de euros o tal vez muchas. He aquí que en el mercado de ocasión puedes acceder a un carcross en muy buen estado por menos de un millón de las antiguas pesetas cuya relación peso-potencia haría palidecer a un M3. Resulta que con 310 kgrs. de peso medio, el remolque necesario para llevarlos es poco más grande que un portamotos, que baja de los 750 kgrs. y que empiezas ahorrándote ITV y movidas varias de carnets, pesos, etc. El motor, de moto, cuando te acostumbras lo cambias en 1 hora. El acceso a la mecánica es poco menos que de risa por lo fácil. Los recambios son baratos hasta aburrir y puedes cargar con cuatro ruedas de una tacada porque no pesan.

Se autorizaron en montaña hace unos años y las protestas de los "gallos" de la especialidad no se hicieron esperar porque gente que paseaba con aparatos que costaban cifras con 5 ceros, se veían superados por estos cacharritos, que además repito, son fáciles y baratos de mantener. A nivel de sensaciones, 125CV para 310 Kgrs. dan mucho de sí. Para aquellos que conduzcan un turismo medio de unos 1300 kgrs. y 120CV sólo tienen que hacer el pequeño ejercicio de imaginación de pensar que su mismo coche dispusiera de... ¡¡¡500CV!!! para igualar la relación peso-potencia.

Con un Carcross puedes correr slaloms, cronometradas, autocross... y se hablaba de autorizarlos de nuevo en la montaña.

Pero he aquí que de pronto te paras a pensar... Vale, para un slalom no es necesario, pero a la que te vas al siguiente escalón, sea cronometradas, sea autocross, ya la cosa de los presupuestos se va de madre; Ya no es sólo la licencia federativa y las inscripciones; es que la equipación tiene que tener homologación vigente, ya sea mono, ropa interior, guantes, casco, hans, etc., ya sea backet, extinción, arnés, etc. Si hubo una época en la que pensamos que correr estaba al alcance de cualquiera, la crisis nos ha recordado que es un deporte de ricos, siempre lo ha sido, pero en algún momento jugamos a serlo nosotros también.

Y cuando ya parece que está todo inventado, alguien se saca de la manga un nuevo "invento": Las tandas. Hubo intentos previos, las ghymkanas, las carreras sociales, etc. que no dejaban de ser slaloms enmascarados para evitar la interferencia de la federación. Y es que las tandas, efectivamente, son un invento. Si para salir a un simple slalom ya tienes que gastarte entre licencias, apaños e inscripción del orden de 300 euros, que lógicamente se van amortizando cuantas más pruebas vas haciendo, con esos 300 euros te puedes hacer tres tandas y te quedas más a gusto que un arbusto.

Las tandas consisten simple y llanamente en pagar una inscripción y entrar a un circuito con tu coche y correr. Da igual lo que tengas, corres. Y no hay homologaciones, no hay elementos que caducan, no hay licencias federativas que pagar... Sólo te inscribes y corres. Y lo mejor es que puedes hacerlo con un turismo o con un carcross si lo prefieres. No vas a ser campeón de Andalucía de nada, pero te pegas una panzada de kilómetros que no está en los escritos, contra el minuto escaso que disputas cada manga de un slalom, una montaña o una crono.

Y ahí se plantea la disyuntiva, ¿lo hacemos bien o hacemos lo correcto? ¿Me gasto un dineral en una licencia federativa, un equipamiento que caduca, etc.? ¿O voy a la tanda que me de la gana con un amigo y nos lo pasamos pipa? Ahí lo dejo.

Y ya si hablamos de las carreras de resistencia "amateurs", de esas en plan coche de 1000 euros comprado entre cuatro amigos y vámonos a Guadix a correr 24 horas, apaga y vámonos.

La decisión, de cada uno.

domingo, 1 de mayo de 2016

La nueva burbuja o la mal entendida fiebre de los clásicos



Hacía ya algún tiempo que no escribía por aquí, pero he aquí que hoy tengo un rato libre y la inquietud de hablar un poco sobre el tema.

Pinchada la burbuja inmobiliaria, esa que ha generado una oleada de "nuevos ricos", esos que pensaban que podían vender su casa a un precio estratosférico y volver a comprar una igual al precio que les costó la suya, los inversores "inteligentes" han vuelto sus miradas al coche viejo. Y digo coche viejo porque hablar de coche clásico o coche antiguo, igual es demasiado.

Prueben a poner en un buscador de internet o una página de compraventa de una red social un modelo de coche viejo, un "clásico popular" y cuéntenme lo que leen: "Seat Ibiza system Porsche, futuro clásico, 5.000 eurazos". Así, sin anestesia. La coletilla de futuro clásico está reventando el mercado.

Si hace algún tiempo un coche carente de la más mínima tecnología como un Seat 600 se ha llegado a anunciar hasta por 6.000 euros de media, ahora al menos están a un precio medio razonable y se puede entender por la carga emocional que lleva intrínseca.

El problema es que ahora cualquier espabilado va al pueblo a ver si el abuelo todavía tiene aquel coche abandonado porque puede sacar tajada. Lo mejor de todo es el argumento que esgrimen: "Busca en milanuncios y verás que no hay otro como este a este precio". Pero qué me estás contando, muchacho, que eso no es el precio de venta, es lo que el tío pide, otra cosa es que se lo den.

El caso es que, así, a modo de ejemplo y casos reales he visto; 

BMW 316i E30 por 4.500 euros, Renault 4 por 5.000 euros, Fiat Uno Turbo con avería 5.800 euros, 325i E30 con fallo de arranque 5.500 euros, Renault Supercinco GTL por 4.000 euros, y un largo etcétera.

Lo mejor de todo, las happypandi, que salen a la defensa del anunciante, el que entra en todos los hilos a decir que el vendedor es libre de poner el precio que quiera pero abusando del insulto y la descalificación personal, etc. También está el revientaanuncios profesional, pero ese es otro tema.

El caso es, que se vende un coche a un precio desorbitado, alguien dice que se cuela y el vendedor empieza a insultar y amenazar, al tiempo que se apoya en un grupo que acude al grito de "¡A mi la legión!" y pretenden convencerte de una realidad paralela, por supuesto olvidando los modales y abusando del insulto y/o la amenaza.

De un mundo mágico y maravilloso, que te transporta a tiempos pasados, en coches glamurosos, de lujo, o simplemente sencillos que tienen el encanto de lo simple, que evocan sensaciones olvidadas, ambientes de otras épocas, etc. hemos pasado a pagar hierros oxidados a precio de oro.

No falta la coletilla de...

- "ideal para swap", o lo que es lo mismo: "Te vendo un mojón de coche pero le puedes poner otro motor porque este ha muerto". 
- "Futuro clásico": "Prepara la cartera porque vas a pagar una fortuna por algo que no lo vale". 
- "Todo al día a falta de ITV"; "Que no la pasa ni de coña, que si la pasara, por 40 euros que vale... pero mejor te comes tú el problema, ¿vale?"
- "No paga sellito del ayuntamiento": "En mi ayuntamiento no paga, ya luego tú te buscas la vida".
- "Está perfecto a falta de algunos detalles": "Está hecho una mierda".
- "Vendo coche X muy cuidado. Motor con 60.000 kms.": "Reventé el motor de mi coche y le he tenido que poner otro, pero el coche tiene 400.000 kms. lo que pasa es que no lo digo".
- (...) 

Podría seguir y no acabaríamos nunca. ¿Acaso una ITV de 40 euros no merece la pena para poder pedir por tu coche con confianza? ¿Es que ese pequeño fallito que se arregla con 15 euros como dices, no lo puedes arreglar tú antes de vender?

De vez en cuando se ve algún anuncio sensato en el que te enumeran virtudes y defectos. Defectos que suelen llevar tiempo o ser "caros" de reparar, pero como podría ser pintura, son fácilmente calibrables para saber cuanto es el precio final del coche. Oye, si el coche en sí no está mal y hay que pintarlo, se entiende que no te quieras gastar 1000 euros, entre otras cosas porque no todo el mundo los tiene ahora.

Lo que sí es gracioso, y el origen de la escalada de precios es que el tío se suele justificar en que ha tenido que hacer motor, poner embrague nuevo, frenos nuevos, pintarlo, etc. y se ha gastado 10.000 euros en hacerle todo al Seat 127. Y claro, ahora hay que venderlo en los 10.000 + beneficio.

No, amigo mío. Si un 127 vale 1.000 euros, eso es lo que vale, y si en su día le has dado mala vida, lo has arañado, le has reventado motor, transmisión y embrague, me da igual lo que te gastes en reponerlo al estado en que debería estar para valer 1.000 euros. No podemos llegar al absurdo de que un coche reventado y reparado se venda más caro que uno que se ha mimado, se ha respetado el mantenimiento y ha dormido toda su vida bajo una funda en un garaje. Los demás no tienen que pagar tus desmadres. ¿Acaso se paga más por un coche que se ha estampado contra una pared porque la factura del chapista ha subido a 4 dígitos? ¿Verdad que no? Pues eso.

Nos vemos en otra entradilla (más pronto que esta vez).