Follow by Email

sábado, 20 de agosto de 2016

La compra de un coche de segunda mano

Si hay una inversión importante después de la vivienda es la compra de un coche.Sin embargo, si bien los inmuebles tienen una cierta estabilidad en los precios (burbujas aparte), el automóvil es un bien con una depreciación muy grande.

Y no sólo eso. Una vivienda tiene variables que influyen en el precio pero que están claramente definidas,como pueden ser la zona, las calidades o el espacio útil de que dispondremos. Sin embargo un vehículo está sujeto a tal cantidad de variables que hace imposible encontrar dos unidades idénticas. Puede haber diferentes motorizaciones, carrocerías, colores, tapicerías,kilometraje, edad, mantenimiento, etc. Además sumemos que la longevidad de una vivienda es incomparable con la de un coche. La casa permanecerá en el tiempo (salvo grave error de construcción o temas urbanísticos) mienttras que el vehículo tendrá "fecha de caducidad", es decir, determinado modelo irá extinguiéndose, disminuyendo el número de unidades y por añadidura, es posible que suba su valor en la medida en que la ley de la oferta y la demanda se vaya decantando a un lado u otro.

Partimos de la base de que en los últimos años se ha generado una burbuja similar a la de la vivienda. La gente ve que un coche se ha vendido en X y "el mío está mejor y lo vendo por X+Y". El problema es que una cosa esa lo que se ve el anuncio y otra a lo que se vende realmente. El tercero querrá vender por X+Y+Z... En fin.

Un argumento muy repetido en foros y redes sociales es aquello de "El precio lo pone el vendedor".No es así. El precio es un acuerdo entre vendedor y comprador, y esto es así porque si el precio está fuera de mercado, ya puede ponerse como quiera el vendedor, que no vende. Ahora bien, si el vendedor está dispuesto allegara un acuerdo con un potencial comprador, entonces sí habrá venta. En el otro extremo, obviamente un comprador no pone el precio por sí sólo. Si el vendedor no considera aceptable lo que ofrecen, no hay venta.

Sentadas estas bases, vamos a empezar a hacer consideraciones para comprar un vehículo.

1.- Determinar un objetivo: Tener claro qué quieres. Ir a comprar a un supermercado antes de la hora de comer es la peor de las ideas, sólo realizable si tenemos una lista definida y no nos salimos del camino.

Por tanto, no podemos pensar en comprar un Fiat Cinquecento o un BMW serie 7. Hay que definir el segmento que se quiere y empezar a buscar.

2.- Hacerse experto del modelo que nos llame la atención: Si te gusta el Citroën Saxo, recaba toda la información posible del modelo y la motorización o motorizaciones de tu interés. Es una tarea tremendamente sencilla hoy día gracias a internet. Si buscamos un modelo común, las páginas de compraventa nos darán una idea real del precio de mercado. Esto es posible porque habrá tal cantidad de unidades que será posible encontrar "tu" modelo o uno lo más parecido posible en kms., acabados, etc. y podrás corregir al alza o a la baja en acuerdo con el vendedor.

Si quieres algo muy concreto, "exclusivo" y/o raro, entonces este ejercicio se complica sobremanera, porque el muestreo se reduce sensiblemente.

3.- Coche listo para circular: Volvemos al mismo tema. Si buscas un "unicornio", es más complicado, pero si buscas un Saxo, Clio, Fiesta, Corsa, etc., hay tantos que puedes permitirte el lujo de prescindir de esa unidad. ¿Qué razón nos llevaría a comprar un Corsa 1.2 Ecotec que no arranca cuando hay cientos en la red que sí lo hacen? ¿El precio? Recordad, "Lo barato sale caro". Esos coches de "lo vendo barato porque no tiene ITV", son una trampa que sólo Dios y el propietario saben lo que esconde. Es un coche aparentemente en condiciones y hay sorpresas, imagina uno que ya sabes que puede tener problemas.

Es innegociable, un coche que no arranca no es vendible. Si "pasa la ITV sin problemas", que la pase el que vende y luego hacemos trato. Esas pequeñas averías que se arreglan con 50 euros... Que la arregle el que vende. Es lo mismo una y otra vez: Coche que no arranca, por culpa de un relé de 25 euros, que lo pongan, lo arrancamos y a ver qué hay. Imaginemos que efectivamente el problema es por ejemplo el relé de la bomba de gasolina (de precios muy variables, 18 euros en un Kadett GSi o 200 euros en un serie 3). Lo montamos, el coche arranca, ¡eureka! Pero qué curioso, hay un problema de compresión, de corriente, da tirones, se calienta, consume aceite, tiene desequilibirios en la frenada,  rasca el cambio, tiene ruidos raros, holguras en la dirección o en la suspensión... Todo un catálogo de posibles defectos que enmascara un relé que "se arregla con 18 euros".

La ITV más de lo mismo. Un coche con aparente buen estado, llega a ITV y no pasa las emisiones. Hay veces que tenemos una centralita que está un poco "pa´llá", y no hay remedio más que cambiarla. Eso cuesta un buen puñado de euros.

4.- Es importante probar el coche: Pide que te permitan conducirlo en un recorrido estándar y observa que todo funciona correctamente y que se ajusta a tus necesidades. Hay coches que por muy bien que estén, pueden no ser lo que necesitas. Hay motores con muchos bajos que son muy cómodos en ciudad. Si coges un motor "puntiagudo", será un suplicio en el día a día.

5.- Es importante que el vendedor conduzca el coche, especialmente en unidades "deportivas". Puedes hacerte una idea de cómo ha sido tratado el coche. Dale conversación al dueño, que se relaje, porque vendiendo puede conducir como tú quieres que conduzca. Que no esté tenso, que haga lo que acostumbra.

6.- Muy obvio... Presupuesto definido, y siguiendo los puntos anteriores, no busques imposibles. Si un Clio Sport está en 5000 euros en el mercado, no busques con un presupuesto de 1500 euros. Que puede sonar la flauta, pero no es lo normal.

7.- La prueba mecánica: Salvo que sea un coche con mecanismos tan simples como el de un chupete, llévalo a un taller de confianza. Si te cobran 50 euros y te ahorras comprar un ataúd sobre ruedas, fenomenal, y si te dan el visto bueno, serán probablemente los 50 euros mejor empleados.

Otra opción es ir acompañado de alguien que entienda de mecánica y si ya a mayores, es propietario del mismo modelo, la cuadratura del círculo. Nadie mejor que el que todo los días conduce ese modelo para tener sensaciones positivas o negativas sobre el modelo en comparación con el que posee.

8.- Mejor si tiene historial de mantenimiento, es obvio. Un coche con facturas de cambios de aceite cada 5.000 kms., cambios de refrigerante, líquido de frenos, etc. es mejor que uno que no sabemos qué vida ha llevado.

Todo esto es el proceso previo, pero una vez que lo hemos comprado falta un último trámite una vez el vehículo en tu poder: Cambia aceite, valvulina, refrigerante y líquido de frenos y si la distribución va por correa, cámbiala. Jamás te fíes de que todo esté hecho. Eso sí, los fluidos son relativamente económicos, pero la distribución vale unos cuantos euros y es algo a considerar. Distribución rota, en la mayoría de modelos equivale a motor roto, no merece la pena arriesgarse.

A partir de ahí lo siguiente es disfrutar de tu "nuevo" coche.



sábado, 4 de junio de 2016

La delgada línea entre el coche viejo y el coche clásico.

Da para mucho el tema de los coches viejos, antiguos, clásicos, históricos... porque aunque muchos los confunden, son cosas absolutamente distintas.

De hecho, a efectos legales sólo existe el término "histórico" y tampoco es que sea automático, hay que seguir un procedimiento lento, farragoso y caro para obtener una matrícula histórica para tu coche, además de una serie de requisitos. A saber, el vehículo tiene que tener una determinada edad que si bien hace algún tiempo era de 25 años, la legislación cambia y la última noticia que tengo es que se establecía en 30 con un incremento progresivo hasta llegar a los 35. El coche tiene que mantener sus características originales, se ha de obtener un informe de un laboratorio que certifique este y otros extremos, que no es precisamente barato, y a partir de ahí obtenemos unas placas de matrícula que comienzan por H y que son opcionales, es decir, que aunque el vehículo obtenga unas placas históricas, puede circular con las suyas originales con distintivo provincial. La ITV pasa a tener una frecuencia más "relajada" así como teóricamente también es más laxa con los vehículos y lo que no mucha gente sabe: Que el vehículo pasa a ser patrimonio histórico del estado y que te comprometes a mantenerlo perfectamente además de ponerlo a disposición de las administraciones que lo requieran.

Eso para un vehículo catalogado como histórico, que puede tener 30 o 70 años. Ojo porque puedes tener un Seat 127 y ser histórico o no serlo, dependiendo de si te has gastado la pasta y aceptas X condiciones. Todo lo demás NO ESTÁ REGULADO POR NINGUNA LEY.

Es decir, que esos anuncias que abundan de "se vende clásico" son porque lo dice el vendedor. Estaremos de acuerdo en que todos más o menos coincidimos en llamar clásico a coches que hace mucho abandonaron nuestras carreteras e incluso tenemos la condescendencia de llamar "clásico popular" a aquellos que sin ser excesivamente escasos, tener un interés histórico concreto o haber protagonizado algún episodio de nuestra historia pero que nos acompañaron en nuestra infancia y les tenemos cierto cariño. Creo que no me equivoco si entre los clásicos que apreciamos, además de uno que lo es de verdad, todos tenemos en nuestra lista los coches en los que nos pasearon en la infancia. En mi caso: Seat 850, Dyane 6, Seat 133 y el que con más grato recuerdo guardo en mi memoria, el Seat 1200 Sport.

Existe mucha confusión por culpa (o gracias a, para una cosa buena que hacen) de las compañías de seguros. Tu coche cumple 20 años y lo puedes asegurar con una póliza especial que tiene un precio muy reducido de acuerdo a una serie de condiciones a cumplir (tener otro vehículo de uso diario, límite de circulación de 5000 kms. al año, conductores declarados en póliza exclusivamente, etc.). Esto provoca que "automáticamente" la culturilla popular eleve a la categoría de automóvil clásico un Citroën Saxo de 1995. Pues "como se dice en mi pueblo", un Saxo del 95 con más golpes que la escupidera de un loco no es un clásico, es un coche viejo.

¿Alguien piensa en serio que este coche es un "clásico" como para inflar su precio? Es un utilitario plenamente utilizable (quizás de los mejores) que tiene unas batallas a cuestas y que se ha de considerar un coche viejo y poco más.

 (La foto es de milanuncios y se ha tenido cuidado de que no aparezcan matrículas. Además es un anuncio correcto en el que se anuncia el coche a un precio mejor que razonable).
Los que me conocen, saben que cuando hablo de mi BMW E30 de 1985 me refiero a él como "un BMW antiguo".  Ya hablamos de los E30 en otra ocasión, el más claro exponente de la "burbuja" de los clásicos. Yo más bien considero que el fabricante alemán hizo un trabajo redondo en su día, sacando a la luz un modelo con una estética agraciada, con un componente de deportividad muy acusado por su reparto de pesos y sus motorizaciones. Un coche adelantado a su tiempo que proporcionaba un placer de conducción impensable en la época y que aún hoy sigue vigente. Recuerdo que en una ocasión mi mujer me decía que comparado con nuestro Renault Clio recién comprado tampoco es que fuera tan superior y claro, la respuesta era obvia: "Compara el Clio con un BMW nuevo y verás. Pero si lo prefieres, no mires el Clio, mira tu Ibiza del 86 y me cuentas". Y claro, la comparación de todo con el Seat no se sostenía, obviamente.

Por ello hemos de tener claro que un Saxo puede ser un coche antiguo, un AX flirtea ya con la línea de "clásico popular" aunque es más bien "viejo", un Visa sería claramente un "clásico popular" como lo podría ser un GS y ya para ser histórico... Pues cualquiera de ellos que tenga hechos los trámites legales, porque incluso un Citroën 11 no es histórico como tal si no está reconocido. Otra cosa es que todos estemos de acuerdo en lo que supone este modelo. Y lo mismo se podría decir de otras marcas como la propia Seat, donde un Ibiza es antiguo-viejo, un 127 es clásico popular, como lo pueden ser Panda, 133, 600, etc.y como clásico propiamente dicho, un Seat 1400, por ejemplo. Pero claro, cualquier Seat de 1985 hasta hoy puede ser considerado histórico si aflojamos la pasta.

Obviamente esto que expreso es una opinión personal que en ningún momento pretende sentar cátedra.

Aclaro este punto porque en la anterior entradilla referente a la "burbuja de los clásicos" tras publicarla en un grupo afín a los automóviles clásicos en las redes sociales podremos ver cómo las opiniones de todo tipo se sucedían, e incluso bueno, lo de siempre, no falta el atrevido que te dice que "no tienes ni puta idea y que eso que escribes es fruto del rencor de no poder permitírtelo" o "otro listillo que quiere comprar barato...". En fin, sin palabras.

Por tanto llegamos al quid de la cuestión.

Un coche antiguo, clásico, histórico, viejo, o simplemente nuevo, valen lo que quieran que valga comprador y vendedor cuando se pongan de acuerdo. Está muy extendida esa opinión de que "el vendedor pone el precio". Claro que sí, y de la misma manera, si quiere vender, tendrá que enfrentarse a la realidad de corregirlo a la baja si no encuentra comprador. Porque, amigo mío, por mucho que te empeñes, si no vendes es porque no está en precio.

Luego existen coches que por su concepción, difusión o circunstancias, nacen como clásicos: Un ejemplo clarísimo sería un Renault Spider. Este pequeño roadster equipado con la mecánica del Clio Willliams apuntó maneras el mismo día de su aparición en el mercado. Un concepto exclusivo y una tirada bajísima hacen que la balanza de la oferta y la demanda se decanten hacia el vendedor. ¿Cuántos de los que leen esto se han cruzado uno por la calle?


Luego viene la parte en la que un coche ha sido de alguien famoso y ya simplemente por eso sube el precio... Mira, si hablamos de una unidad de un modelo peculiar, personalizada a gusto de un propietario millonario-caprichoso, tiene un pase. Pero que me diga alguien por qué un Seat 124 que perteneciera en los 70 a Julio Iglesias (es un decir) y que haya tenido cuatro propietarios más hay que pagarlo al triple que una unidad en buen estado. Porque ojo, que encima no tenga la tapicería original deteriorada y te vendan la moto de "La Preysler apoyó la parte donde la espalda pierde su nombre en esta tela", porque ya eso roza el límite del surrealismo.

Si me vienes con el B4245Z con el que Zanini-Petisco se pusieron las botas en el Montecarlo del 77, pues oye, hablamos de una unidad con una historia de aúpa por detrás. Para todo lo demás...


En fin, en resumidas cuentas, un coche clásico, yo al menos lo interpreto como una unidad escasa, con cierta antigüedad, con un estado de conservación "decente", que si no lo es de por sí, esté restaurado. Esto es diametralmente opuesto a la corriente del "voy a ver si el abuelo todavía tiene en el pueblo la chatarra esa que conducía".  Es más, ni el primer ni el último caso de alguien que va a vender su coche y alguien le dice "¿pero qué haces loco? ¿No sabes que están pagando una millonada por coches como el tuyo?".

Aunque se salga un poco del caso, os cuento. Aún conservo mi Scalextric de 1977 y como algunos sabéis, hace unos años que participo en compeiticos aficionadas, ahora lo tengo un poco parado. Pues uno de mis rivales y amigos es acérrimo fan de Scalextric. Corrió con un Ford Fiesta Mk I que acabó siniestrado y un día hablando me comentó que estaba loco por conseguir un Fiesta de esa gama de Scalextric para decorarlo como el coche que tantas alegrías le dio. Entonces le digo: "Raffa, yo tengo uno". Su respuesta inmediata fue que me lo compraba, que le diera precio. Mi reacción fue regalárselo y el chaval me dijo: "Oye, al menos te lo cambio por uno nuevo" como así hizo. Luego supe que esos Fiestas de Scalextric se estaban vendiendo entre 200 y 300 euros. ¿Os imagináis diciéndole a mi amigo "ya no te lo regalo que ahora vale 200 euros?" ¿Verdad que no? El coche se lo di por el valor que yo consideré que tenía en ese momento y no guiado por modas.

En resumen. Si queremos que nuestra afición se mantenga, tenemos que ser justos y equitativos, darle a las cosas el valor que tienen y marcar precios razonables. Me toca las narices el argumento reiterado del "no sabéis la pasta que cuesta restaurar un coche". ¿Sabes tú lo que cuesta mantenerlo impecable haciéndole un mantenimiento y cuidado continuado para que esté siempre en pleno estado de forma? Ah, no, que eso no interesa.

Hasta la próxima.

miércoles, 25 de mayo de 2016

¿Hacerlo bien o hacer lo correcto?

Son muchos años ya desde que se me cruzaron los cables y me asaltó la idea de correr. Pero no correr por la calle, que eso ya lo hacía (aunque sea políticamente incorrecto), sino de competir.

Son muchos los que sueñan con competir, "correr rallyes o Fórmula 1", bajo el desconocimiento de que hay tal cantidad de especialidades y de categorías... ¿Quieres ser campeón de Andalucía de velocidad? Cómprate un Fiat Cinquecento o un Seat Marbella de la Copa e inscríbete en el campeonato. Prácticamente te vale con acabar las carreras, aunque los Porsche y los Ferrari te doblen cuatro veces en diez vueltas, porque tendrás tu título de campeó de Andalucía de la clase "x", división "y", simplemente porque hay tantas divisiones y ningún coche de esa cilindrada, que ganarás sí o sí. A malas, que haya otro como el tuyo y al menos te divertirás.

Siendo rigurosos, en nuestra comunidad autónoma, como en muchas otras, se puede correr por orden de economía (más o menos), slalom, autocross, cronometradas, regularidad, montaña, circuito, rallyes, etc. Y entramos en el meollo de la cuestión. Ahora toca decidir si lo haces con un turismo, un carcross (no en todas) o un monoplaza (aún menos).

Tradicionalmente recurrimos al turismo, por desconocimiento obvio. Correr con un turismo requiere si queremos hacer las cosas bien, de un remolque, un lugar para guardar ambos, coche y remolque, un mantenimiento, unas ITV del remolque, etc. Ahora resulta que para estar en la "pomada", necesitas "Xcientos" CV, y cada cual que le ponga a la X el número que considere oportuno, que dependiendo de la especialidad, tiene que ser como mínimo impar y no vale el 1. Eso significa empezar a contar a partir de varias decenas de miles de euros o tal vez muchas. He aquí que en el mercado de ocasión puedes acceder a un carcross en muy buen estado por menos de un millón de las antiguas pesetas cuya relación peso-potencia haría palidecer a un M3. Resulta que con 310 kgrs. de peso medio, el remolque necesario para llevarlos es poco más grande que un portamotos, que baja de los 750 kgrs. y que empiezas ahorrándote ITV y movidas varias de carnets, pesos, etc. El motor, de moto, cuando te acostumbras lo cambias en 1 hora. El acceso a la mecánica es poco menos que de risa por lo fácil. Los recambios son baratos hasta aburrir y puedes cargar con cuatro ruedas de una tacada porque no pesan.

Se autorizaron en montaña hace unos años y las protestas de los "gallos" de la especialidad no se hicieron esperar porque gente que paseaba con aparatos que costaban cifras con 5 ceros, se veían superados por estos cacharritos, que además repito, son fáciles y baratos de mantener. A nivel de sensaciones, 125CV para 310 Kgrs. dan mucho de sí. Para aquellos que conduzcan un turismo medio de unos 1300 kgrs. y 120CV sólo tienen que hacer el pequeño ejercicio de imaginación de pensar que su mismo coche dispusiera de... ¡¡¡500CV!!! para igualar la relación peso-potencia.

Con un Carcross puedes correr slaloms, cronometradas, autocross... y se hablaba de autorizarlos de nuevo en la montaña.

Pero he aquí que de pronto te paras a pensar... Vale, para un slalom no es necesario, pero a la que te vas al siguiente escalón, sea cronometradas, sea autocross, ya la cosa de los presupuestos se va de madre; Ya no es sólo la licencia federativa y las inscripciones; es que la equipación tiene que tener homologación vigente, ya sea mono, ropa interior, guantes, casco, hans, etc., ya sea backet, extinción, arnés, etc. Si hubo una época en la que pensamos que correr estaba al alcance de cualquiera, la crisis nos ha recordado que es un deporte de ricos, siempre lo ha sido, pero en algún momento jugamos a serlo nosotros también.

Y cuando ya parece que está todo inventado, alguien se saca de la manga un nuevo "invento": Las tandas. Hubo intentos previos, las ghymkanas, las carreras sociales, etc. que no dejaban de ser slaloms enmascarados para evitar la interferencia de la federación. Y es que las tandas, efectivamente, son un invento. Si para salir a un simple slalom ya tienes que gastarte entre licencias, apaños e inscripción del orden de 300 euros, que lógicamente se van amortizando cuantas más pruebas vas haciendo, con esos 300 euros te puedes hacer tres tandas y te quedas más a gusto que un arbusto.

Las tandas consisten simple y llanamente en pagar una inscripción y entrar a un circuito con tu coche y correr. Da igual lo que tengas, corres. Y no hay homologaciones, no hay elementos que caducan, no hay licencias federativas que pagar... Sólo te inscribes y corres. Y lo mejor es que puedes hacerlo con un turismo o con un carcross si lo prefieres. No vas a ser campeón de Andalucía de nada, pero te pegas una panzada de kilómetros que no está en los escritos, contra el minuto escaso que disputas cada manga de un slalom, una montaña o una crono.

Y ahí se plantea la disyuntiva, ¿lo hacemos bien o hacemos lo correcto? ¿Me gasto un dineral en una licencia federativa, un equipamiento que caduca, etc.? ¿O voy a la tanda que me de la gana con un amigo y nos lo pasamos pipa? Ahí lo dejo.

Y ya si hablamos de las carreras de resistencia "amateurs", de esas en plan coche de 1000 euros comprado entre cuatro amigos y vámonos a Guadix a correr 24 horas, apaga y vámonos.

La decisión, de cada uno.

domingo, 1 de mayo de 2016

La nueva burbuja o la mal entendida fiebre de los clásicos



Hacía ya algún tiempo que no escribía por aquí, pero he aquí que hoy tengo un rato libre y la inquietud de hablar un poco sobre el tema.

Pinchada la burbuja inmobiliaria, esa que ha generado una oleada de "nuevos ricos", esos que pensaban que podían vender su casa a un precio estratosférico y volver a comprar una igual al precio que les costó la suya, los inversores "inteligentes" han vuelto sus miradas al coche viejo. Y digo coche viejo porque hablar de coche clásico o coche antiguo, igual es demasiado.

Prueben a poner en un buscador de internet o una página de compraventa de una red social un modelo de coche viejo, un "clásico popular" y cuéntenme lo que leen: "Seat Ibiza system Porsche, futuro clásico, 5.000 eurazos". Así, sin anestesia. La coletilla de futuro clásico está reventando el mercado.

Si hace algún tiempo un coche carente de la más mínima tecnología como un Seat 600 se ha llegado a anunciar hasta por 6.000 euros de media, ahora al menos están a un precio medio razonable y se puede entender por la carga emocional que lleva intrínseca.

El problema es que ahora cualquier espabilado va al pueblo a ver si el abuelo todavía tiene aquel coche abandonado porque puede sacar tajada. Lo mejor de todo es el argumento que esgrimen: "Busca en milanuncios y verás que no hay otro como este a este precio". Pero qué me estás contando, muchacho, que eso no es el precio de venta, es lo que el tío pide, otra cosa es que se lo den.

El caso es que, así, a modo de ejemplo y casos reales he visto; 

BMW 316i E30 por 4.500 euros, Renault 4 por 5.000 euros, Fiat Uno Turbo con avería 5.800 euros, 325i E30 con fallo de arranque 5.500 euros, Renault Supercinco GTL por 4.000 euros, y un largo etcétera.

Lo mejor de todo, las happypandi, que salen a la defensa del anunciante, el que entra en todos los hilos a decir que el vendedor es libre de poner el precio que quiera pero abusando del insulto y la descalificación personal, etc. También está el revientaanuncios profesional, pero ese es otro tema.

El caso es, que se vende un coche a un precio desorbitado, alguien dice que se cuela y el vendedor empieza a insultar y amenazar, al tiempo que se apoya en un grupo que acude al grito de "¡A mi la legión!" y pretenden convencerte de una realidad paralela, por supuesto olvidando los modales y abusando del insulto y/o la amenaza.

De un mundo mágico y maravilloso, que te transporta a tiempos pasados, en coches glamurosos, de lujo, o simplemente sencillos que tienen el encanto de lo simple, que evocan sensaciones olvidadas, ambientes de otras épocas, etc. hemos pasado a pagar hierros oxidados a precio de oro.

No falta la coletilla de...

- "ideal para swap", o lo que es lo mismo: "Te vendo un mojón de coche pero le puedes poner otro motor porque este ha muerto". 
- "Futuro clásico": "Prepara la cartera porque vas a pagar una fortuna por algo que no lo vale". 
- "Todo al día a falta de ITV"; "Que no la pasa ni de coña, que si la pasara, por 40 euros que vale... pero mejor te comes tú el problema, ¿vale?"
- "No paga sellito del ayuntamiento": "En mi ayuntamiento no paga, ya luego tú te buscas la vida".
- "Está perfecto a falta de algunos detalles": "Está hecho una mierda".
- "Vendo coche X muy cuidado. Motor con 60.000 kms.": "Reventé el motor de mi coche y le he tenido que poner otro, pero el coche tiene 400.000 kms. lo que pasa es que no lo digo".
- (...) 

Podría seguir y no acabaríamos nunca. ¿Acaso una ITV de 40 euros no merece la pena para poder pedir por tu coche con confianza? ¿Es que ese pequeño fallito que se arregla con 15 euros como dices, no lo puedes arreglar tú antes de vender?

De vez en cuando se ve algún anuncio sensato en el que te enumeran virtudes y defectos. Defectos que suelen llevar tiempo o ser "caros" de reparar, pero como podría ser pintura, son fácilmente calibrables para saber cuanto es el precio final del coche. Oye, si el coche en sí no está mal y hay que pintarlo, se entiende que no te quieras gastar 1000 euros, entre otras cosas porque no todo el mundo los tiene ahora.

Lo que sí es gracioso, y el origen de la escalada de precios es que el tío se suele justificar en que ha tenido que hacer motor, poner embrague nuevo, frenos nuevos, pintarlo, etc. y se ha gastado 10.000 euros en hacerle todo al Seat 127. Y claro, ahora hay que venderlo en los 10.000 + beneficio.

No, amigo mío. Si un 127 vale 1.000 euros, eso es lo que vale, y si en su día le has dado mala vida, lo has arañado, le has reventado motor, transmisión y embrague, me da igual lo que te gastes en reponerlo al estado en que debería estar para valer 1.000 euros. No podemos llegar al absurdo de que un coche reventado y reparado se venda más caro que uno que se ha mimado, se ha respetado el mantenimiento y ha dormido toda su vida bajo una funda en un garaje. Los demás no tienen que pagar tus desmadres. ¿Acaso se paga más por un coche que se ha estampado contra una pared porque la factura del chapista ha subido a 4 dígitos? ¿Verdad que no? Pues eso.

Nos vemos en otra entradilla (más pronto que esta vez).